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Viernes, 4 de julio de 2014
ANDRÉS CAMPOS (PORTAVOZ PSOE)

Soltar amarras

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REDACCIÓN

Leí hace un tiempo la historia que contaba Jorge Bucay titulada un “El Elefante Encadenado”. La historia habla sobre lo curioso que es comprobar cómo un elefante capaz de derribar árboles y que durante el espectáculo de un circo hace ejercicios que demuestran su fuerza y su poder, cuando acaba la función permanece atado con una cadena a una pequeña estaca clavada a pocos centímetros de tierra, algo que no retendría al elefante, pero en cambio jamás intenta comprobar y medir su fuerza frente a esa estaca. El poderoso elefante no intenta probar su fuerza ante esa insignificante estaca porque lleva desde pequeño atado a ella, cuando su fuerza no era igual, y el tiempo lo acostumbró a no seguir intentando en vano soltarse y ser libre. Ahora cuando sus fuerzas son incomparablemente superiores, no es su fuerza lo que le impide ser libre, sino sentir que no es posible conseguirlo, y por tanto, no intentarlo.

 

Es una pequeña metáfora que habla mucho del intento de desactivar a la gente, del intento de hacer crecer a las personas con la idea de que hay cosas que nunca se cambian y por tanto es mejor no intentarlo.
Crecemos en un mundo acostumbrado a llenar todo de estacas y a engañarnos para que hasta los cambios que se dan sirvan para no cambiar nada. Las reflexiones han de llegar a todos los ámbitos y romper esas cadenas imaginarias, que hacen pensar que no se puede luchar contra lo que no se puede cambiar. Las estructuras de todos los ámbitos han de abrirse, ser transparentes y participativas, sin límites, sin máximos y sin mínimos, simplemente con un axioma, democracia y respeto activo, donde sean los ciudadanos los que lo decidan todo, acabando con los poderes establecidos y sus cadenas.

 

Hay que acabar con estructuras de enchufismos, con redes clientelares institucionales, y con las diferentes organizaciones que solo pretenden controlar y conservar el poder hegemónico. El cambio es una bandera que no sólo se ondea, sino se ejerce, pero para eso tienes que romper con tus miedos e intentar soltar tu cadena.
Tenemos la mejor hornada de jóvenes de la historia de este País. Unas bases sólidas para poder cambiar las cosas, la razón para creer que todo se puede hacer mejor y la experiencia suficiente legada por nuestro pasado para cambiar y ganar el futuro, pero para llegar al destino no hace falta nostalgia, sino soltar amarras.

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